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Un nosotros sin ti. Carta 6

Dos días seguidos subiendo entrada. Echaba esto de menos. Pensaba que hacía tiempo que había cerrado un capítulo importante, para siempre, nunca sabemos lo que nos vamos a encontrar en el camino. Espero que dejarme ir sea una opción, que pueda olvidar el daño, volver a lo que era, ser mejor, seguir siempre hacia delante. Gracias por leer. Espero vuestros comentarios. 
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Te olvidé hace casi dos años.  Es extraño lo lento que pasa el tiempo cuando se trata de ti. Es extraño que después de tanto tiempo sin verte, te sienta más cerca que nunca. Es volver a ver tu mirada, tu risa, y caer en la red que siempre me tiendes, en la que siempre caigo. En la que me quiero quedar. 
Había dejado de escribirte. Me lo prometí, me prometí que si volvía a ver tu nombre en mi bandeja de mensajes sería porque tu quisieras, porque tu mandarías el primer mensaje. Me equivoqué.  Vi tu sonrisa, rocé tu cuerpo, me volví a enamorar de ti. 
En las películas cuando alguien va a mori…

Primer día de vacaciones

Volvemos a vernos. Verano.
Volvemos a sentirnos.
Volvemos a sentir el calor que desprenden nuestras manos.
Volvemos a mirarnos a los ojos, a reírnos por cualquier tontería.
Volvemos a las historias que compartimos, te acuerdas... ¿verdad?.

Recuerdo tus ojos, me acuerdo de lo bien que me sentía al reírme con ellos.
Recuerdo las risas, como era mirar tus labios mientras sonreías, y desear tocarlos.
Recuerdo la sensación tan satisfactoria que me inundaba al rozar tu mano, un gesto ingenuo, totalmente e inevitablemente calculado, todo por sentir tu pulso junto al mío.

Recuerdo como eran tus abrazos, tan escasos como inesperados. Esa sensación, como encontrar lluvia en el desierto. Deseaba más, siempre más, aún los deseo, los añoro y los espero.

Volvemos a vernos. Volvemos a mirarnos, a tocarnos.
El abismo es tan grande, tanta es la distancia que nos separa. Todo parece igual para ser diferente. No las vemos, sin embargo, ahí están las pequeñas diferencias que ahora nos distancian.
Queremo…

El té de Celina

Hoy publico algo diferente, y que me da más miedo si cabe. Os dejo con mi propuesta para un concurso de relatos de mi ciudad, con el tema "Sombras en busca de luz", que trata sobre los refugiados.  Hoy más que nunca os pido que me dejéis vuestra más sincera opinión. Significaría mucho para mí.
Gracias por leer.  Nos vemos entre letras :)
***  EL TÉ DE CELINA
Destrucción. Muerte. Vidas que se esfuman en segundos. Miradas que se quedan en el vacío de la nada. Sonrisas perdidas entre lágrimas por la pérdida de los queridos, y los apenas conocidos. Carreteras, interminables carreteras, llanas, oscuras, silenciosas. En la guerra el silencio llega a las casas, a las personas, llega a la vida; silencio desgarrador, silencio interrumpido por aquellos estallidos de los que nadie quiere hablar. No conocen, no saben, quieren olvidar, pero no pueden. Nosotros, meros espectadores de una pantalla, tan lejano, tan apartado, tan fuera de nosotros, pero a la vez tan dentro. Cerramos puertas, venta…

Abismo

El abismo que se desprende bajo mis pies. La suela de mis zapatos que se empieza a romper. El frío viento que trepa por las paredes de mi piel. Me hiela. Me hace recordar que ya no queda nada dentro de mi. Silencio, palabras vacías. Ante mi, parte mi fe, ya no se en que creer. Dudo. Dudo de mi, dudo de ti, dudo de nosotros. 
Quiero mirarte y encontrar en tu mirada aquello que me haga recordar todo lo que éramos. No me quiero marchar. Y, sin embargo, te miro y no encuentro nada que me recuerde a ti, que me recuerde a tiempos mejores. 
¿Tanto hemos cambiado? 
Cómo he llegado a mirarte y no verte, a observarnos y no reconocernos. 

El abismo que nos separa es ya tan grande, apenas nuestras manos pueden permanecer unidas, cada milésima cuenta, nuestros dedos se resbalan, y uno a uno se rompe la perfecta unión en la que se encontraban. 

Y es tan grande el abismo que encuentro ante mí, miro al horizonte y ya no te veo. No distingo tu figura, y lo peor, no distingo la mía. 

¿Quienes somos?

¿Qué me q…

Jordi

23 de abril. 

Me gustan los contrastes, el puro blanco y el oscuro negro. El cielo y la tierra, el fuego y el mar. Me gusta besar con los ojos abiertos y que mi pareja los cierre. Me gusta soñar despierto. Pensar en voz alta. Nunca dejarme las lentejas aunque no las quiera. 

Me gusta vestir de rojo y llevar algo rosa. Me gusta columpiarme en el parque, aun siendo ya demasiado mayor para ello. 

Adoro viajar, sin moverme del sitio. 
Y por eso, me gusta el 23 de abril. 

Tres días antes, el día de esa canción, ahora es el turno del libro, de los libros, porque ¿quién puede leer solo uno? ¿Quién puede quedarse en la incertidumbre de una primera parte?

Soy mago, actor, estoy muerto y resucitado. Soy inmortal, soy un vampiro, soy el único hombre vivo del mundo. He viajado al centro de la tierra, al fondo del mar, he volado por todo el mundo, nunca he vivido en un solo lugar, vivo en castillos centenarios, llevo una pistola en el lejano oeste, soy presidente, o un superviviente. 

Me gusta Sant Jordi…

tu

Hoy me he enamorado de tu mirada. 
Te contaba algo sobre mí, sobre mi infancia, y he visto como tu rostro se inundaba de preocupación, como tu mirada me decía que de ser por ti, hubieras estado allí conmigo, con esa niña perdida, para protegerla de los monstruos que la acechaban.
Y quién quiere recrear el pasado, cuando puedo vencer a los monstruos del presente si tu estás a mi lado.

partes de mi

Has vuelto a mi memoria. A mi vida. Has vuelto con tu olor tan característico, he visto como tu sonrisa volvía a florecer. Como tu pelo se enredaba en tus pendientes, como tu mirada vagaba por la habitación sin fijarse en nada.  Sin verme, sin sentirme. 
Y duele.  Duele porque tu recuerdo aún me acecha, duele porque es tan reciente el dolor, que aún no se ha ido.  Duele porque se que no volveré a tenerte entre mis brazos.  A darte la mano. A acariciarte la mejilla.  Duele porque apenas puedo hablarte.  Porque apenas puedo mirarte sin que algo dentro de mi se rompa, se haga añicos.  Duele porque me levanto y deseo pasear los dedos por tu espalda al descubierto, pero se que no puedo.  Duele porque te miro, y no me devuelves la mirada.  Te fuiste y nunca logré recomponer los pedazos de mi vida que quedaron esparcidos por todos los lugares donde paseamos, donde nos miramos, donde nos quisimos. Y duele, duele tanto, que intento agarrar los pocos trozos que logré reunir, y se me escapan. Se van, desde…